Hola, me llamo María.

Crecí en Pozoblanco (Córdoba), donde la creatividad siempre estuvo muy presente en casa. Alrededor de la mesa camilla de mi abuela convivían la pintura, la costura, el bordado y la escritura. Crear nunca fue algo extraordinario, sino una forma de pasar el tiempo, compartir y cuidar los pequeños detalles. Creo que esa manera de entender la vida sigue muy presente en mi pintura.

Estudié Medicina y durante varios años compaginé mi trabajo como médica con la pintura. Con el tiempo entendí que era en el estudio donde quería pasar la mayor parte de mis días y decidí apostar por el arte como mi profesión.

Mi camino como artista comenzó de forma autodidacta y, desde entonces, he seguido formándome de manera continua a través de cursos intensivos, academias y el trabajo diario en el estudio. Para mí, aprender forma parte del propio proceso de pintar.

Trabajo principalmente con óleo sobre lienzo, aunque me gusta experimentar con otros materiales cuando la obra lo necesita. Me interesan las texturas, las combinaciones de color y las composiciones sencillas, donde los objetos cotidianos cobran protagonismo. Patios, piscinas, flores, mesas compartidas, paisajes o estampados aparecen una y otra vez en mi trabajo porque son las imágenes que me acompañan y a las que siempre quiero volver.

Entre mis principales referentes están Henri Matisse, David Hockney, Vincent van Gogh y Paul Gauguin. Me fascina la libertad del fauvismo y la sensibilidad del impresionismo para convertir escenas cotidianas en algo inolvidable, especialmente a través del color y la luz.

Además de mi práctica artística, en 2025 fundé La Cristalería, centro cultural en Madrid donde organizamos residencias artísticas, exposiciones y encuentros. Es una extensión natural de mi manera de entender el arte: como un espacio para crear, aprender y compartir