¡Hola! Soy María :)

Nací en Pozoblanco, un pueblo del norte de Córdoba rodeado de campo y casas donde gran parte de la vida ocurre al aire libre. Crecí en una familia muy grande y muchos de mis recuerdos están llenos de comidas en el patio, tardes de verano en el campo y charlas que se alargaban hasta que anochecía.

La creatividad siempre ha estado muy presente en casa. Mi infancia transcurrió alrededor de la mesa camilla de mi abuela Concha donde pasábamos las tardes dibujando, cosiendo o bordando. Mi madre ha pintado patios, jardines, fotografías de nuestros viajes o de revistas que le inspiraban desde que tengo memoria. Yo crecí viéndola transformar todo esto en pintura y eso me enseñó a mirar el mundo tal y como ella lo hacía.

Mi práctica artística ha ido evolucionando con los años. He pasado por distintas técnicas, pero el descubrimiento del óleo en barra marcó un antes y un después en mi trabajo. Me permitió abandonar la búsqueda de la perfección y disfrutar de una pintura más libre, más física y más imperfecta. Me interesan las huellas, las texturas, los colores vibrantes y esa sensación de que la obra conserva el gesto y el tiempo de quien la ha pintado.

Actualmente vivo en Madrid, donde además fundé y co-dirijo La Cristalería, un centro cultural dedicado a residencias artísticas, exposiciones y espacios de encuentro entre artistas. Para mí, crear y compartir forman parte del mismo proceso y cobran sentido juntos.

Creo que la pintura termina de completarse cuando alguien la mira y conecta con ella desde su propia experiencia. Saber que hay alguien al otro lado acompañando este camino es lo que hace que todo esto tenga sentido. Así que gracias de corazón por valorar mi trabajo y por estar aquí.